De vuelta - Nicolás Guillén

De Vuelta

  Nicolás Guillén.



Por el largo camino
me marché al azar
con un jarro de vino
y un trozo de pan.
                         Me marché al azar.

! Viento , viento  - decía -
contigo me voy !.
( En el orto del día , 
joven era el sol ).
                         Contigo me voy.

Tuve un prado con rosas,
que es mucho tener
veinte y dos mariposas
y un solo clavel
                                Que es mucho tener

Ardió el sol en mis manos
que es mucho decir
ardió el sol en mis manos
y lo repartí.
                               Que es mucho decir.

Por el largo camino
regreso al azar
con un jarro de vino
y un trozo de pan.
                             Regreso al azar.


                       

Retrato del Papa Inocencio X , Diego Velázquez,


Diego Velázquez, El papa Inocencio X, 1650, 140x120cm, Galleria Doria Pamphilj, Roma
Velázquez, puso un énfasis especial en el retrato del papa Inocencio X (1574-1655), resaltando su expresión adusta, hosca, de mirada severa, ceño fruncido, de expresión insociable, reflejo tan fiel del personaje, que cuando el cuadro fue presentado al propio Inocencio X, le hizo exclamar: “Troppo vero!” (¡Demasiado verdadero!), ya que le mostraba tal cual era, sin embellecimiento alguno), aunque no pudo negar la calidad del mismo. El pontífice obsequió a Velázquez con una medalla y una cadena de oro, que figurarían entre los bienes del pintor cuando éste falleció. Dicho retrato fue calificado por el pintor inglés Joshua Reynolds como el mejor existente en Roma.
Velázquez pintó el óleo de Inocencio X en el verano de 1650, cinco años antes del fallecimiento del papa. El cuadro aparece firmado en el papel que sostiene el papa, donde se lee: “Alla santa di Nro Sigre / Innocencio Xº / Per / Diego de Silva / Velázquez dela Ca / mera di S. Mte Cattca”. El valor del cuadro es la capacidad de Velázquez por penetrar psicológicamente en el personaje para mostrar los aspectos ocultos de su personalidad.

Referencias:

Invictus - William Ernest Henley

INVICTUS







Out of the night that covers me,
      Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
      For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
      I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
      My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
      Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
      Finds and shall find me unafraid.

It matters not how strait the gate,
      How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate,
      I am the captain of my soul.

BY WILLIAM ERNEST HENLEY

Los que viven son los que luchan - Victor Hugo



Ceux qui vivent, ce sont ceux qui luttent ; ce sont
Ceux dont un dessein ferme emplit l'âme et le front.
Ceux qui d'un haut destin gravissent l'âpre cime.
Ceux qui marchent pensifs, épris d'un but sublime.
Ayant devant les yeux sans cesse, nuit et jour,
Ou quelque saint labeur ou quelque grand amour.
C'est le prophète saint prosterné devant l'arche,
C'est le travailleur, pâtre, ouvrier, patriarche.
Ceux dont le coeur est bon, ceux dont les jours sont pleins.
Ceux-là vivent, Seigneur ! les autres, je les plains.


Los que viven son los que luchan, son aquellos 
cuyo designio fijo llena el alma y la frente. 
Los que con un alto destino trepan a la áspera cima. 
Los que marchan pensativos, enamorados de un fin sublime. 
Teniendo ante sus ojos, sin cesar, noche y día, 
o un trabajo santo, o un gran amor. 
Es el santo profeta prosternado ante el arca, 
es el trabajador, pastor, obrero o patriarca, 
aquellos cuyo corazón es bueno, cuyos días están llenos. 
Los que viven, Señor, a los otros, los compadezco.